La propagación de las vibraciones a través del agua en el cuerpo
El cuerpo humano está compuesto mayoritariamente por agua. Esta característica hace que el sonido no solo se escuche, sino que también se perciba físicamente en forma de vibración.
El agua es un excelente medio de transmisión: las ondas sonoras se expanden con facilidad a través de los fluidos corporales, permitiendo que la vibración llegue a amplias zonas del cuerpo de manera suave y profunda.
Sangre: Facilita el transporte de nutrientes y regula la temperatura corporal.
Pulmones: Compuestos por un 85% de agua, apoyan el intercambio de gases.
Órganos vitales: Corazón, riñones e hígado contienen entre un 70% y 80% de agua, fundamental para sus funciones.
Piel: Con un 70-75% de agua, mantiene su elasticidad y regula la temperatura.
Músculos y cerebro: Con un 70-85% de agua, vitales para el rendimiento físico y cognitivo.
Ojos: Contienen hasta un 90-95% de agua, indispensable para la visión.
La Sinergia del Agua y el Método Peter Hess®
Órganos, músculos, sangre y tejidos contienen un alto porcentaje de agua. Cuando un cuenco terapéutico vibra sobre o cerca del cuerpo, las ondas se difunden a través de estos fluidos, generando una sensación de masaje interno muy sutil.
Esta propagación vibracional favorece:
- Sensación de distensión corporal
- Mayor conciencia del cuerpo
- Relajación global progresiva
No se trata de una estimulación intensa, sino de un movimiento interno delicado que invita al cuerpo a soltar tensiones.
Hidratación y percepción de la vibración
Mantener una buena hidratación ayuda a que el cuerpo conserve su elasticidad y capacidad de transmisión interna. Un organismo bien hidratado percibe con mayor claridad las sensaciones corporales, incluida la vibración sonora.
Por eso, beber agua de forma regular forma parte de los cuidados generales que apoyan cualquier proceso de bienestar.
Sonido y agua: una interacción natura
La combinación de vibración y medio acuoso convierte al cuerpo en un espacio de resonancia. Esta cualidad explica por qué muchas personas describen la terapia sonora como una experiencia que se siente “desde dentro”, más allá de la simple audición.
